1984

15 may

De pronto pensó Winston que los proles seguían con sus sentimientos y emociones. No eran leales a un Partido, a un país ni a un ideal, sino que se guardaban mutua lealtad unos a otros. Por primera vez en su vida, Winston no despreció a los proles ni los creyó solo una fuerza inerte. Algún día muy remoto recobrarían sus fuerzas y se lanzarían a la regeneración del mundo. Los proles continuaban siendo humanos. No se habían endurecido por dentro. Se habían atenido a las emociones primitivas que él, Winston, tenía que aprender de nuevo por un esfuerzo consciente. Y al pensar en esto, recordó que unas semanas antes había visto sobre el pavimento una mano arrancada en un bombardeo y que la había apartado con el pie tirándola a la alcantarilla como si fuera un inservible troncho de lechuga.

-Los proles son seres humanos -dijo en voz alta-. Nosotros en cambio, no somos humanos.

About these ads

3 comentarios to “1984”

  1. Aitor González 15 de mayo de 2012 at 22:33 #

    Una de las mejores novelas que he leido. Sin duda, es totalmente válida aun hoy en día.

  2. lucianodamicoibiza 15 de mayo de 2012 at 16:34 #

    Muy buen libro! lo lei hace un mes nuevamente! buena entrada…

  3. Nergal 15 de mayo de 2012 at 14:02 #

    Gran novela

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 89 seguidores

%d personas les gusta esto: