Me dueles tú

Siempre has sido una persona sensible, que no débil. Has sabido ponerte siempre en el lugar de los demás, querer conocer su historia, su pasado para poder entender su presente, has hecho esto tanto con las personas como con la historia y la política. El pasado son las explicaciones de por qué el presente es una mierda y no solo en lo que pasa a nuestro alrededor, sino en la mierda de presente en el que vive mucha gente.

Estás jodidamente rota pero tú, por lo menos, has logrado ir pegando tus cachitos para ir aguantando el camino, no eres como esas personas que están rotas y siguen rotas porque no tienen los cojones/ovarios suficientes para tirar hacia delante. O, simplemente, porque no quieren ir pa’lante. Hay mucha gente así. No te lames las cicatrices, te lames las heridas cuando sangran. No vives anclada en tu pasado, sigues adelante, mirando hacia atrás solo para ver cuánto has logrado avanzar. Que no es que haya sido poco.

Siempre te decían que tenías que levantarte, sacudirte el polvo y seguir. Siempre seguir, nunca quedarte quieta. Que no debías anclarte, que tenías que seguir moviéndote. Pero nadie te avisó de la mierda que se queda en el puto agujero que cada vez se va haciendo más grande. ¿Limpiarlo? Debería, pero hace ya tiempo que no encuentro el producto idóneo. ¿Qué se usaba para esto? No lo recuerdo.

Suena el despertador y otro día más. Trabajar, leer, escuchar música, tomar un café con una conversación banal, leer las noticias: una bomba aquí, otra bomba allá, discutir con trogloditas sobre ética y moral, ver una película de conciencia social donde terminas por llorar e ir a la cama sujetándote el pecho no vaya a ser que se te vuelva a salir. Y aguantas para el día siguiente. Sueños donde no descansas, viendo su cara, hablando del frío, de los buenos días, del universo y de que le jodan a todo y a todos. “¿Cómo estás hoy?”, “Bien, muerto se está bien. Pero siempre te extraño”. Vuelves a sujetarte el pecho dormida. Y suena el despertador y otro día más.

Seguir estudiando, leyendo, informándote… para tener un arma con el que no puedan manejarte ni manipularte, una idea, un argumento razonable, no ser una marioneta más de esas que el Estado promueve y alimenta. Pero saber más solo hace que cada día esté más jodida, más deprimida, más llena de dolor y rabia contra esos gobiernos que juegan a la guerra y morimos nosotros. Y duele que el borreguerío nacional no lo vea. Me dijeron: ¿de qué te sirve saber tanto si así cada día estás peor? Y dije: porque soy libre. Prefiero vivir dolida en la verdad que no vivir una felicidad falsa en la mentira.

Me duele el ISIS, me duele Boko Haram, me duele la OTAN, me duele Europa-USA y su juego de invadir países porque les sale de la punta de la polla. Derramo lágrimas y el agujero se hace más grande al ver las bombas caer en casas, al ver a estudiantes asesinados en Nigeria, me duele la hipocresía de los países occidentales, su cinismo, sus asesinatos solo para sus propios beneficios. Me duele este mundo de mierda donde el ser humano es solo una especie con la característica de matar. Mucho homo sapiens pero poca humanidad.

Odio estos momentos donde la soledad se hace más presente y se incrusta en mi piel, mis ojos, mis emociones, mis neuronas, mi pecho. Me desgarra y me retuerce. Soledad no solo en mi habitación sino en cada segundo que marca el reloj. Convivo con ella, se ha hecho parte de mi almohada. Unos días apenas la noto y otros días me machaca con su aplomo. Pero hay que seguir adelante. Aunque cada vez me pesan más los sueños.

Y es que no dejo de explicarles a los cavernícolas por qué hay que ser solidario, por qué la paz es el camino, por qué la guerra no es la solución, por qué la xenofobia es ignorancia y miedo, por qué el feminismo es necesario, por qué leer es obligatorio. No entiendo, siempre me dijeron que el ser humano es curioso, yo siempre he sido, soy y seré curiosa y para paliar mi curiosidad leo, me informo, pregunto y hablo con personas que saben más que yo. ¿Será, quizás, que el problema de la masa borregueril es que no tienen ni empatía ni conocimiento porque no se han parado a leer ya que no sienten curiosidad por nada? Todos sus caprichos están consentidos, toda su comodidad y sus burbujas opacas separatistas del mundo real están saciadas, por lo que no ven las barbaridades que sus gobiernos hacen y en los pocos derechos que tienen y que cada vez les van quedando menos. Me los imagino ahí arriba, en sus burbujas, mientras unos pocos estamos en el suelo, con los pies en la tierra, sintiendo su pálpito, cómo sangra, cómo llora… Sí, no es cómodo, no es bonito, es una mierda muy gorda pero es esto lo que realmente nos hace humanos. Querer ayudar a nuestros hermanos que mueren por bombas, por terrorismo, por Estados del terror… nos da igual si son claros u oscuros. La solidaridad, la empatía y la humanidad no entiende de colores, géneros u orientación sexual.

No sé si estoy preparada para vivir en este mundo… Quizás los que somos humanos no nos queda sitio ya aquí.

 

 

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Un comentario en “Me dueles tú

  1. Coly Fc (@coly_fc) dijo:

    Justo por eso vino Jesucristo a este mundo, porque siente peor cuando nos ve así en esta situación, sabiendo la solución y ahogándonos en el problema. Dicen que la religión trae división, pero no reconocen de dónde es que hacen las bombas destructoras o el injusto aborto. Dios te bendiga grandemente

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