Mamandurrias moralas

Antes de que se me eche encima todo Navalmoral de la Mata, orgullosa de su pueblo como debe de ser, he de decir que, ante todo, yo soy morala. De pura cepa, además. Nacida y bien criada hasta mis 22 años, de familia morala de raíz, de eso que te preguntan los abueletes ¿y tú de quién eres? y si les digo mi apellido no tienen ni pajolera, pero ¡ay, como les diga el mote moralo de mi familia! Ahí sí ya saben quién soy, de quién soy hija, nieta, prima, sobrina y hasta quién fue mi mejor amiga del cole, sí, esa a la que yo le metía hormigas rojas por el vestido y las bragas… siempre fui una niña modelo a seguir.

Siempre que tengo oportunidad, cojo el avión y voy al pueblo. Ver a mi familia, los amigos, los bares y las tapas del pueblo son unas muy buenas y merecidas vacaciones. Cuando voy en el bus camino a casa y veo el cartel ese de “Bienvenido a Extremadura”, me empiezan a temblar las piernas y las mariposas del estómago revolotean… y de todos es sabido que eso es estar enamorada. Claro que me encanta mi pueblo: su gente, su calle principal, sus chorrocientos bares por habitante, salir los sábados de cañas todo el día, luego ir a ver el Navalmoral F.S y seguir con los copazos de la noche; los domingos a pasar la resaca con unas buenas migas de mamá, echarnos la siesta hasta las zurrimil y el fútbol de por la tarde que después se complementa con el paseo nocturno acompañado de helado… y como buena morala que soy, estoy hasta los ovarios del pueblo al 3er día. Es algo que solo los moralitos y moralitas entendemos, explicárselo a los de fuera no tiene sentido si no habéis pasado por Navalmoral.

Pero la última vez que aparecí por el pueblo me llevé una sorpresa. Pero no de estas sorpresas guays, no, sorpresas de mierda que dices “me cago en la Virgen”. Y nunca mejor dicho. Porque sí, amigas, voy a hablar del nombramiento a alcaldesa perpetua de la Virgen de las Angustias. Cómo se te queda el cuerpo, ¿eh? Porque yo casi me añurgo cuando me lo dijeron.

Mírala, qué bonica ella

Navalmoral de la Mata ha sido noticia en toda España por esta semejante mamarrachada (sí, mamarrachada, mamandurria, chorrada de tres pares de ovarios) que el Grupo Independiente por Navalmoral (supuestamente un grupo político que se debería dedicar a cosas serias y no al Club de la Comedia aunque serían muy buenos candidatos) propuso al pleno del ayto. de Navalmoral de hacer alcaldesa perpetua a la Virgen de las Angustias, patrona del pueblo, donde PP, PSOE y Extremeños votaron a favor de darle un bastón a una figura que suelen sacar a pasear en eso que llaman Semana Santa y no vuelve a ser recordada. Solo IU y Ciudadanos votaron en contra demostrando tener un poquito de cordura.

Y es que esto no va de política, señoras y señores, va de sentido común, no solo porque de todos es sabido, aunque a algunos les cueste, que la religión y la política no debería mezclarse, que vivimos en un Estado aconfesional y que los cargos son para personas reales, pero también y lo más importante aquí creo que se trata de respeto. De respeto a TODOS los habitantes del pueblo, no solo a los católicos. Porque a mí como morala, atea, persona racional y como ser humano, coño, no me hace ni puta gracia que hagan este semejante circo para simbolizar que una figura, que solo existe en la imaginación de un sector de la población, sea alcaldesa de mi pueblo. Es que es de órdago, un chiste malo, malo.

Estaban un alemán, un inglés, un francés y la VIRGEN DE LAS ANGUSTIAS DE NAVALMORAL DE LA MATA ALCALDESA PERPETUA tomando un chato de vino en el Ébora cuando…

(Otro caso de Aeropuerto Madrid-Barajas-Adolfo Suárez… con lo que nos gusta a los españoles acortar las cosas para no gastar tantas energías… En cualquier caso, sigo con mi discurso).

Aquí la celebrity con los fanses

Es una total falta de respeto a los demás habitantes del pueblo que no son católicos. Y con esto no me refiero a que el próximo año hagan alcalde perpetuo a Mahoma, a Abraham o al gran Obi Wan Kenobi* (que por esta regla de tres de poner a personajes de ficción como My Little Jesus debería ser válido para los demás protagonistas religiosos), sino que no se puede ni se debe imponer ningún tipo de religión a nadie. Cualquier religión es y debería de ser algo personal y privado, no debería tener cabida en lo público, no debería estar en las instituciones. Qué puñetera manía con meternos a la fuerza a dioses… Gente, la religión es como los penes: no la metáis a la fuerza, coño. No mola.

La alcaldesa de Navalmoral, Raquel Medina**, dijo en una entrevista que es solo algo simbólico. Claro que es simbólico, Raquel, nos’ha jodio mayo, pero el simbolismo cumple una función. Como bien dijo mi querido amigo V:

El edificio es un símbolo, como lo es el acto de destruirlo. Los símbolos solo tienen el valor que les da la gente, por sí solo un símbolo no significa nada […]

Por lo tanto, entregar simbólicamente un título de alcaldesa a una Virgen dice más de lo que parece a primera vista. Lo primero, como ya he señalado, la falta de respeto dictatorial que tienen los católicos a las demás religiones y a los ateos, imponiendo SU religión. Nadie ha preguntado a los demás habitantes del pueblo, los que no somos católicos, si queremos a esta señora de alma en pena como representante del pueblo (en serio, es que lo leo una y otra vez y es de coña, vamos). Lo segundo, la comodidad que tienen los políticos españoles metiendo a la religión católica en las instituciones, eco de las costumbres y tradiciones de este país de darle a la Iglesia total poder e impunidad (que se lo digan a Paquito). Lo tercero, la hipocresía de esta gente, ya que si esta propuesta hubiera sido realizada por, por ejemplo, musulmanes, se echarían todos a la calle pidiendo el respeto a las demás religiones y a la libertad, cuando ellos estarían haciendo exactamente lo mismo que estáis haciendo vosotros. Touché, ¿eh?

Señoras y señores, a mí me da igual cómo pierdan su tiempo y cómo disfruten su ocio, pero en temas religiosos déjennos a los demás al margen. Respeto su libertad a ejercer su religión pero jamás respetaré que traten de imponérmela… porque entonces vamos a tener un problema muy serio y me pasaré su religión por la vulva. Y entonces sí que con la Iglesia habremos topado.

 

 

Sé que esta opinión puede traer cola a mis queridas moralas y moralos, sabiendo que el tema está bastante caldeao, y que a muchos les sentará muy mal y se sentirán ofendidos pero, aparte de que me la trae al pairo, la verdad sea dicha, y que yo suelo decir mi opinión sin muchos filtros, creo que deberíais sentaros, querido grupo de fans de la Virgen y el partido del Grupo Independiente (pero no independiente de la Iglesia, ¿eh? JÁ), e intentar racionalizar, con mi más profundo respeto y cariño, la gilipollez absurda que habéis propuesto y que, para colmo, fue aprobada en el pleno del ayuntamiento. Joder, es que es de ser inútiles, somos el hazmerreír de España, olé vuestros huevos toreros.

También sé que no soy una gran fan de la Virgen, vale, es cierto. No me gustó su último álbum Chúpate esa, Virgen del Pilar, aquí manda mi panda*** ya que me pareció una copia barata de Osiris y Ptah, me vais a comer toda la bacanal de la gran Atenea (saca próximo disco el año que viene).

En cualquier caso, y ya lo digo en serio, moralos y moralas, mejor preocuparse de lo que de verdad le hace falta al pueblo y seguir trabajando por mejorarlo, que esto sí que es cosa de todas. Ser de Navalmoral de la Mata es un orgullo así que hemos de cuidarlo.

*El Jediismo es la séptima religión mundial,la cuarta más popular en Reino Unido, con unos valores y ética mucho mejores que el cristianismo, en mi opinión.

**Decir que Raquel Medina es una de las mejores alcaldesas que ha tenido Navalmoral de la Mata, fomentando la cultura, las políticas de igualdad y ofreciendo un mejor servicio y trato a los habitantes del pueblo. Gracias, Raquel.

***En Navalmoral tenemos varias canciones dedicadas a la Virgen, qué le vamos a hacer.

La Virgen de las Angustias

le dijo a la del Pilar:

—Tú eres patrona de España

y yo de Navalmoral.

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